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ESTRATEGIAS PARA EL MANEJO DEL ESTRÉS
(Tomado del libro "Aprovechando el estrés para
triunfar" por Luis Gaviria)
Una alimentación balanceada y suplementada
Siempre se ha dicho que si alguien come bien, no necesita
nada más. Hoy más que nunca, esa es una afirmación ingenua. Además se
habla que con los mínimos de consumo de vitaminas es suficiente. Entre
1920 y 1930 se establecieron los RDA (Recommended Daily Allowances), o
sea las dosis diarias recomendadas para tomar diez nutrientes
esenciales. La verdad es que esas tablas fueron diseñadas para disminuir
la incidencia de enfermedades como el escorbuto (enfermedad causada por
deficiencia severa de vitamina C), la pelagra (causada por deficiencia
de niacina) y el raquitismo (causado por deficiencia de vitamina D,
calcio y o fosfato).
No hay duda que las
dosis de vitaminas propuestas por los RDA cumplieron con su propósito.
(Personalmente no he visto un solo caso de estas enfermedades en mi
práctica clínica de más de veinte años, aunque algunos colegas que
practican en Suramérica, en áreas muy abandonadas, reportan algunos
casos. Como siempre, la desnutrición es la razón.)
Con el tiempo se fueron
incluyendo más compuestos a las RDA. El gobierno americano ha exigido
siempre que en los envases de nutrientes y vitaminas se publique el
porcentaje según los RDA, del contenido de estos compuestos.
Todo el mundo incluyendo
el personal de la salud, tiende a creer que los RDA son la base de la
alimentación. La verdad es que tomar nutrientes de acuerdo con los RDA,
nunca va a prevenir el estrés oxidativo que genera las enfermedades
degenerativas como el cáncer o la enfermedad cardiovascular.
Sencillamente son concentraciones insuficientes.
Por ejemplo, la RDA de
vitamina C era de 60 mg. por día. En el año 2000 se replantearon un poco
los RDA. Ahora es de 90 mg. para hombres y de 75 mg. para la mujer.
Algunos llegaron a discutir la necesidad de aumentar estas dosis a 200
mg. por día. Es la opinión de muchos que el cuerpo humano necesita 1,000
mg. de vitamina C cada día, y los beneficios de salud aumentan cuando
nos acercamos a los 2,000 mg. por día. La verdad es que aunque existe
controversia acerca de las cantidades diarias que se deben tomar, en una
revisión de pruebas publicadas se demostró que en el caso del resfriado
común, dos (2) gramos diarios de vitamina C (2,000 mg) en niños, eran
más efectivos que un (1) gramo (1,000 mg.) diario en adultos (Ver
referencia).
En un estudio publicado
en la revista Circulation, se demostró que altas dosis de vitamina C
(4,000 a 4,500 mg. - 4 a 4.5 gramos) ayudaron a los pacientes de
enfermedad cardiovascular a reducir el estrés oxidativo y a mejorar
dramáticamente la función endotelial (la capa interna de las arterias).
(Ver referencia).
Es importante aclarar,
ahora que tomamos el ejemplo de la vitamina C, que hay casos en los
cuales no es adecuado usarla, como cuando una persona está siendo
anticoagulada. Por esto es indispensable consultar con tu médico.
Con frecuencia las
personas preguntan si los multivitamínicos A a Z de diversas marcas son
adecuados. Las fórmulas de preparación de la mayoría de ellos son
basadas en las mencionadas RDA. Entonces un multivitamínico que tenga
60 mg. de vitamina C, aparece en la etiqueta con el 100% de la cantidad
requerida, como si fuera la gran cosa!. Esto habla que hay que
cambiar la forma de suplementar la nutrición.
Los suelos ya no son tan
fértiles como en los tiempos antiguos. Nuestros vegetales son cultivados
compensando con abonos químicos que terminamos llevando a nuestro
organismo y generando aún más radicales libres.
Veamos algunos datos en
relación con las concentraciones de nutrientes en productos agrícolas:
En The American Journal
of Nutrition, en diciembre del año 2004, el Dr. Donald Davis de la
Unviersidad de Texas reportó un estudio acerca del contenido de
vitaminas y minerales de cuarenta y tres vegetales y frutas, comparando
los datos con la información nutricional de 1950.
El equipo del Dr. Davis
descubrió que en los últimos cincuenta años, ha habido disminución en
las cantidades de proteínas, fósforo, calcio, hierro, riboflavina, y
vitamina C, presentes en las cosechas. EL Dr. Davis expresó su
preocupación por también han disminuido otros nutrientes como magnesio,
zinc, vitamina B6, vitamina E y fibra en la dieta.
Estudios muy amplios
realizados en 1950 por el Dr. Firman Bear de la Universidad de Rutgers,
abarcaron muestras de la cadena alimenticia en los Estados Unidos. Los
hallazgos fueron sorprendentes. En un estudio en el cual comparó el
contenido de minerales en 3.5 onzas de tomates en varias cosechas de
diferentes partes del país, encontró que la cantidad de calcio variaba
entre 14 y 72 mg. Las cantidades de magnesio fluctuaban entre 8 y 109
mg!
Otros estudios mostraron
reducción en las cantidades de vitamina C, vitamina A, vitamina E y
ácido fólico, aparentemente debidas a cosechas prematuras.
Es perfectamente claro
que los contenidos de vitaminas y minerales de nuestra cadena
alimenticia están disminuyendo rápidamente.
Si esto es cierto en un
país con los niveles de desarrollo y cuidado como es los Estados Unidos,
qué podremos decir de nuestros países latinoamericanos en los cuales hay
dificultades desde lo político y lo económico para mejorar los suelos.
A todo esto debemos
agregar que el cuidado de las cosechas implica fumigar con compuestos
químicos altamente tóxicos, tales como los fungicidas, los insecticidas,
los matamalezas. Lo que estamos comiendo hoy día son productos bajos en
nutrientes y cargados en venenos que a su vez generan un mayor estrés
oxidativo en nuestro organismo. Me preocupan las propiedades
cancerígenas de algunos químicos usados en el cuidado de las cosechas.
La mejor manera de empezar a alimentarnos bien es suplementando nuestra
nutrición de una manera adecuada. En lo posible debemos comer productos
cultivados de forma orgánica (sin pesticidas o matamalezas químicos),
suplementados por buenas fórmulas de vitaminas y minerales.
Según el Dr. Ray Strand,
basado en los reportes anteriores, acerca de reducciones de nutrientes,
para alcanzar a tomar 1,300 mg. de vitamina C, sería necesario comer
unas 15 naranjas medianas, cada día!. Otra forma sería tomar unos diez
vasos de jugo de naranja todos los días. Suena exagerado, verdad? No lo
es.
Para tomar lo necesario
de vitamina E, unas 450 u.i. (unidades internacionales), tendríamos que
comer unos 80 mangos, o comer dos libras completas de semillas de
girasol, en un día!
La verdad es que muy
contadas personas hacen esto.
Veamos una etiqueta de
un producto llamado
Nutra Stress Formula 1200, que
considero bien formulado, es uno de mis favoritos y yo personalmente
consumo:
|
Each Tablet Contains |
| Vitamin C (with Rose Hips) |
1200 mg |
| Vitamin E (d-alpha Tocopheryl
Acetate) |
30 iu |
| Vitamin B-1 (Thiamin
Mononitrate) |
30 mg |
| Vitamin B-2 (Riboflavin) |
30 mg |
| Niacinamide |
30 mg |
| Vitamin B-6 (Pyridoxine HCL) |
30 mg |
| Vitamin B-12 (Cobalamin
Concentrate) |
30 mcg |
| Pantothenic Acid |
30 mg |
| Inositol |
30 mg |
| Choline Bitartrate |
30 mg |
| Folic Acid |
300 mcg |
| Biotin |
30 mcg |
Este producto ha sido
formulado siguiendo las sugerencias de varios profesionales de la salud,
médicos y nutricionistas, dando por resultado un suplemento que al
tomarlo produce muy buenos resultados.
Una de las razones por
las cuales los laboratorios farmacéuticos no le dan a las vitaminas y
suplementos el valor que tienen, es que producen muy pocas utilidades,
pues en general son baratos en comparación con otros medicamentos que
además de potentes, dejan márgenes de rentabilidad mayores.
Aunque ellos no
desprecian el valor de los suplementos, no los ven como una línea
comercial de gran importancia.
Tengamos en cuenta otras
consideraciones: Una persona que almuerza o cena un plato con mucho
arroz, pan o arepas (tortas de maíz, muy parecidas a las tortillas de
maíz mexicanas), yuca, papas (todos ellos carbohidratos, es decir
harinas), un trozo de carne de res, cerdo, pescado o pollo (proteínas) y
un par de rebanadas de tomate (vegetales), podría creer, según nuestras
tradiciones latinas, que está muy bien alimentada.
Todo apunta a que la
mejor nutrición es más baja en carbohidratos, alta en frutas y verduras
y con una porción moderada de proteínas.
La observación nos
demuestra que deberíamos comer varias porciones de frutas al día. Al
menos cinco o seis. Nuestros platos de comidas principales deberían
estar formados por una gran ensalada, carbohidratos de lenta
transformación en azúcares como la coliflor, el brócoli, los fríjoles,
las lentejas y una cantidad mínima de arroz o harinas.
Además de todo esto,
necesitamos suplementar nuestra dieta con vitaminas y minerales de buena
calidad.
Cuando se hacen estudios
clínicos acerca de la utilidad de las vitaminas y los suplementos, los
resultados son pobres por varias razones. La primera es que los
laboratorios farmacéuticos mencionados son los que proveen el dinero
para la investigación. Si algo no produce mucho dinero, los fondos son
muy pocos o inexistentes. Otra razón de peso es los productos
estudiados no incluyen elementos fundamentales como el extracto de
semilla de uva, el Ginkgo Biloba, o la coenzima Q10. En otras ocasiones
las formulaciones están hechas usando bajas concentraciones de
nutrientes de baja calidad. Muchos de los llamados minerales son sólo
roca molida y es obvio que no funcionan tan bien como otros elementos de
mejor calidad.
En fin, el punto es que
la nutrición es de suma importancia y a no ser que uno viva en una
granja autosuficiente, con cultivos orgánicos, obviamente libres de
pesticidas, comiendo frutas y verduras en cantidades suficientes, va a
ser aconsejable comenzar a suplementar la alimentación.
Es fundamental hidratar
el organismo, tomando unos ocho vasos de agua al día y haciendo
ejercicio ojala todos los días.
Mi recomendación es que
después de consultar con tu doctor, averigües acerca de suplementos
nutricionales de buena calidad. Comiences a tomarlos con perseverancia,
hidratándote de manera adecuada y así podrás ver resultados en pocas
semanas.
1.
Johnston CS. Biomarkers for establishing a tolerable upper intake level
for vitamin C. Nutr Rev 1999;57:71–7.
2. Rossig L, Hoffmann J, Hugel
B, Mallat Z, Haase A, Freyssinet JM, Tedgui A, Aicher A, Zeiher AM,
Dimmeler S. Vitamin C inhibits endothelial cell apoptosis in
congestive heart failure. Circulation. 2001 Oct
30;104(18):2182-7.
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